El problema
Lo legal no debería ser tu dolor de cabeza más grande.
Cada contrato en un correo distinto, cada vencimiento en la cabeza de alguien, cada tema legal que avanza sin que nadie tenga claridad. Eso no es solo desorden, sino riesgo real: multas, inversiones perdidas, decisiones tomadas a ciegas. Y lo peor: sientes que deberías tener esto bajo control, pero nadie te dio las herramientas para lograrlo.
Recuerda que sin visibilidad, no hay control. Y sin control, hay riesgo.